lunes, 1 de junio de 2015

CITAS, FRASES, VERDADES...




Hoy ha sido un día gris, con nubarrones negros, zonas de claros con algo de sol, pero el día ha terminado encapotadísimo. Al menos así es como yo lo he sentido :).

En este momento de cielo negro como el tizón, estaba pensando... ¿como abres el cielo cuando está tan negro? ¿Como haces que vuelva a salir el sol? Últimamente leo muchas frases, frases que me ayudan, frases que me hacen estar mas triste. Una de las primeras que me ha venido a la mente es una que leí ayer:

"Soportar una situación que sabes que no te mereces no te hace víctima, sino cómplice de lo que sucede. Saca lo mejor de tí y cambia las cosas"

Me chocó, porque quizás llevo mucho tiempo sintiéndome víctima, y ahora... ¿soy cómplice?, quizás... al final, conocer a una persona siempre es una apuesta arriesgada, sobre todo cuando no sabes guardarte nada y tiendes a repartir cachitos de alma sin condiciones, tal vez esas personas no merezcan tanto, y terminas sintiéndote frustrada porque no te corresponden de una manera, o te piden mas de lo que te dan, y lo peor es que al final terminas tú cuidando mas de ellos que de tí, aunque ellos no cuiden nada de tí, valga la redundancia. Si, creo que soy cómplice, cómplice de la tormenta.

"Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar"

Otra frase que me ha hecho pensar mucho, de toda la gente que tengo la suerte de tener alrededor, que se que me quiere, cuantas veces me ha hecho llorar... pocas, muy pocas, por tanto tener a una persona al lado que te hace llorar constantemente... ¿Para qué? Al final llega un momento que todo parece vacío, a mi no me gusta ver llorar a la gente a la que quiero y si esto ocurre hago todo lo que está en mi mano por que se le pase, por hacerla reír. Si alguien que está a tu lado no hace mas que darte malos ratos... malo, quizás vuelvas a ser cómplice.

"Que malo es el corazón pequeña"

Esto me lo han dicho hoy, después de comentarme que me tengo que animar y volver a ser la de antes, con ese brillo en los ojos que ahora cuesta tanto ver. Que malo es sí, hay veces que supongo que nos pasa a todos, me gustaría ser un robot, y no sentir, aunque sea por unas horas, estar libre por completo de todo sentimiento, y descansar, aunque solo sea por un instante. Nada merece que nos dejen de brillar los ojos. Y nadie debería hacernos sentir que no somos suficiente.

Y al final todo esto me lleva a algo que lleva rondando por mi cabeza mucho, mucho tiempo, culpa de Neruda, que de las cosas del corazón entendía un rato, y de su poema número XX:

"Puedo escribir los versos mas tristes esta noche"

Sí, hoy es una de estas noches, al final no hago mas que dar vueltas a lo mismo, ¿de verdad es amor algo donde no se da todo, o solo es deseo? Al final no puedo dejar de sentirme engañada, como se sentía Neruda, porque siento que hay cosas que no encajan, porque al final no es suficiente..

"Es tan corto el amor y es tan largo el olvido"

Insisto, Pablito sabía lo que se traía entre manos. 
Que corto es siempre lo que nos parece bueno, y que difícil es dejarlo ir, aunque sabemos que no merece la pena y que hemos de dejarlo ir, y que largo es el olvido, y ya no el olvido, sino lo que lo precede, el duelo. ¿Como se pone fin a un capítulo? ¿Como evitar que deje de ser un punto y seguido o un punto y a parte? ¿Por que no dejar ir a algo que se empeña en hacernos daño de las formas mas retorcidas posibles y que ni siquiera le importa, que ni siquiera se molesta en ver el daño que te puede hacer? No quiero el duelo ya, solo quiero el olvido, que venga y se lo lleve todo. 
Hoy ya no vomito, hoy solo sangro...

Y vamos con la reina del poema, con la que yo me quedo:

"Porque en noches como ésta la tuve entre mis
          brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo."

Espero firmemente que ya no haya mas dolor, al menos inesperado, y en pago, todo lo que escriba por aquí en ese enemigo esperado llamado duelo, serán los últimos versos que yo le escribo.

Mientras tanto, si no puedo hacer que vuelva a salir el sol, intentaré vivir con la luz de la luna.